Rincón rada.

 

 

No escasean los momentos en los que la principal virtud de un espacio radica en la simplicidad más absoluta. Pero…, esa misma simplicidad, puede resultar “inmensa”, y es entonces cuando cualquier detalle, por pequeño que sea, salta a la vista de un modo claro y notorio, rotundamente delatado por la uniformidad que define al horizonte en el cual se encuentra enmarcado. Son espacios que, sin duda, resultan poco adecuados para la ocultación, si bien se prestan al más animoso de los lucimientos.

Que disfrutéis todos de una muy feliz, y “manifiesta”, jornada de domingo.

 

La presencia discreta.

 

 

Puede estar sin ser vista,

como el aire

y, como el aire,

viene a prestarme su aliento.

 

Sin hacerse notar;

etérea y, al tiempo, sentida;

fija su aroma a mi cuerpo

impulsada por el viento.

 

Ligera en su ánimo,

desprendida,

se intuye siempre

a mi lado.

 

No hay distancias que la alejen

ni sucesos que amilanen

su compromiso y sus ganas.

No hay discursos que la impulsen

a abandonar los preceptos

de su sentir generoso.

 

Es el libro indescifrado

donde habitan los enigmas

de los placeres ignotos

que atestiguan sus palabras.

 

Quieta y serena,

como océano que duerme,

guarda el secreto

en sus aguas profundas.

 

Sólida y vaporosa,

cercana estando distante.

noble aún siendo tramposa

y, en la ausencia, vigilante.