Impasse.

 

 

La desenvuelta naturalidad de la que hacía gala la pareja no hacía otra cosa que aumentar, más si cabe, mi desconcierto. Resultaba evidente que mi perplejidad no estaba pasando desapercibida, aunque cada uno de mis anfitriones parecía estar enfocándola de forma un tanto distinta.

Él; impertérrito, neutro, indiferente; como si yo fuera un elemento lejano y ajeno por completo a la escena (lo cual distaba un buen trecho de ser cierto). Ella, por el contrario, atenta y escrutadora, parecía estar desnudando mi pensamiento con la mirada; por mucho que fuera su cuerpo el que no dejaba nada a la imaginación; y, entre tanto, parecía estar dedicándome una comedida, aunque maliciosa, sonrisa provocada, sin duda, por el hecho de estar siendo testigo de mi azoramiento.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s